Introducción a la publicidad programática

El mundo de la compra programática. Fuente: IAB

En los últimos meses mi trabajo ha dado un vuelco, de tal forma que si antes compraba espacios para anunciar, ahora he pasado a vender espacios para que otros se anuncien.

Aunque estoy familiarizado con muchos términos, es un nuevo mundo que por lo que he descubierto ha avanzado mucho en los últimos años. En este mundo tuve una pequeña incursión hace unos cinco años y ahora todo es diferente.

Ahora, en el ecosistema de compra venta de medios, hay diferentes actores englobados en la publicidad programática, que vendría a ser toda aquella publicidad automatizada.

Como sabemos, anunciantes y agencias buscan los mejores espacios para anunciar sus productos. Pueden, bien acudir directamente al medio donde quieren hacerlo o dejar que los nuevos sistemas de publicidad programática hagan su trabajo para encontrar a los mejores receptores de cada mensaje.

Ad Exchange, la clave de la programática

Estos nuevos sistemas se llaman Ad Exchange y realizan miles de operaciones en segundos. Su labor es encontrar la mejor puja de los anunciantes y las agencias para cada espacio ofertado por los medios.

Los Ad Exchange son sistemas muy complejos que los medios pueden disponer previo pago de una alta cantidad de dinero. Los que no pueden permitirse este sistema venden su inventario a otras agencias que a su vez lo revenden o disponen de un Ad Exchange donde ofertar el inventario.

Todo funciona mediante algoritmos. De esta forma, tanto anunciante como editor, sabe que el espacio y el mensaje será el mejor para cada usuario.

Existen redes, llamadas SSP, que aglutinan cientos de espacios de medios que ponen a disposición de los DSP, redes con anuncios y pujas. Al juntarlo todo, los algoritmos resuelven cada incógnita. Hay pujas fijas, variables, subastas privadas y públicas.

Además existen empresas que controlan la efectividad de estos sistemas y protegen a las marcas de sitios fraudulentos y a los sitios de marcas fraudulentas.

Los beneficios para todos los actores son enormes. La programática sirve a las marcas para todo tipo de campañas, ya sea dirigidas a branding o conversión, pero siempre y cuando se cuenten con datos con los que analizar la campaña una vez finalizada. A los medios les permite acceder a campañas de calidad, en ocasiones Premium, que no podrían alcanzar de ninguna otra manera.

El futuro pasa por el vídeo y el móvil

Ahora mismo, la publicidad programática con inventario de vídeo es la más solicitada y, seguramente, la mejor pagada. Los anunciantes utilizan anuncios prerroll o midroll, antes o durante el vídeo.

Algunas de las plataformas de mediación más importantes del mundo están exclusivamente dedicadas a vídeo para dispositivos móviles y aplicaciones.

Esto es, muy resumido, cómo funciona el mundo de la publicidad programática. Como ahora aprendo algo nuevo todos los días, los próximos post estarán relacionados con esto. Lo bueno es que parece que los próximos meses esta tecnología sólo puede mejorar.

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*