Redactar en la era Google

En esta nueva era, el sistema del periodismo no ha cambiado. Se trata de ofrecer más o mejores productos, en este caso información, para conseguir más y mejores visitas de usuarios.

Manuel López, en el libro “Cómo se fabrican las noticias”, se pregunta ¿En qué se diferencia un periódico del otro? ¿por qué vende más el periódico A que el B? y responde: en algunas ocasiones la diferencia entre uno y otro viene dada, no por la oferta informativa, sino por una política de mercadotecnia: se regalan libros, folletos, se incluyen sobres de sopicaldo y de café soluble o se canjean cientos de vales por una botella de vino, por ejemplo. Y la estrategia no ha cambiado, sólo el medio.

Ahora ya no se regalan vajillas. El lector en Internet es activo, busca, rastrea, se desplaza en lugar de detenerse a leer y se queda cuando encuentra algo que le gusta. Hay que atraer al usuario con un buen titular.

Jonathan Dube , editor ejecutivo en CBSSports.com y anteriormente presidente de la Online News Association de Estados Unidos, indica que para llamar la atención del lector podemos usar el “Modelo T”, en el que en la línea horizontal de la letra se resume la historia a contar y, a continuación, en el tronco, se explica.

Se trata de mostrar lo más importante de la información en los elementos del titular pero sin llegar a regalar el final de la historia para que, en línea vertical, el periodista pueda acabar la información de forma narrativa, ya sea siguiendo la pirámide invertida o a través de enlaces o bloques de información.

Los usuarios notan una escritura descuidada y no lo perdonan. Dejarán de leer la noticia y no volverán porque tienen muchas otras opciones donde encontrar la información.

Cada medio ha optado por imponer unas pautas que deben seguir todos sus periodistas a la hora de redactar una noticia. Sin embargo, estas pautas suelen ser flexibles y están expuestas al avance de la tecnología.

En principio, los textos redactados para medios online deben mantener una estructura similar a los dirigidos para la prensa escrita, pero deben ser frescos en estilo y actitud. El estilo convencional funciona perfectamente pero también aceptarán nuevos modelos. La portada ya no es la parte más importante porque no existe.