Ventajas y desventajas de publicar en Internet

Internet es la revolución que los editores tanto esperaban para frenar la caída de lectores e ingresos. Desde hace unos veinte años, los periódicos disminuyen sus ventas en casi todo el mundo. En Europa occidental, los Estados Unidos, Canadá y Sudamérica, los gráficos que se proyectan en los consejos de administración quitan el sueño a casi todos los directivos.

En comparación con el mundo impreso, Internet ofrece una serie de ventajas: desaparecen los costes de impresión, distribución, contra-distribución y almacenamiento de ejemplares. Además, no es necesario adquirir rotativas ni grandes cantidades de tinta y papel. Pero también existen desventajas. El investigador Sparks señala tres dificultades a tener en consideración a la hora de lanzar un medio online basado en uno tradicional:

1. Publicar un diario online no libera a la empresa periodística de continuar editando el diario impreso. Por tanto, los costes de la edición Web se adicionan a los costes globales de la empresa.

2. Los ritmos de producción informativa de una edición online de actualización permanente son diferentes. Además es necesario contar con informaciones propias que no se solapen con las de la edición impresa. Por tanto, la editora necesita contar con una plantilla de trabajadores especialmente dedicados a la edición online.

3. Existe el riesgo de que el éxito del sitio Web traiga aparejada la caída de ventas de ejemplares de a edición tradicional o que algunos anunciantes opten por incluir sus anuncios sólo en la edición online.

Respecto a las desventajas, Jeff Jarvis alerta del peligro de la commodity. Se trata del peligro de que en Internet, las marcas pierdan su valor al convertirse la información en un producto más de consumo. “Antes eran las marcas las que organizaban la información pero ahora Google es quién lo hace”. Jarvis interpreta que Google hace tan fácil encontrar lo que ha escrito un medio u otro, que la información se ha convertido en una commodity. Y a su vez, los medios de comunicación también han pasado a ser commodities, ya que Google pone anuncios de sus clientes en páginas web sin decirles dónde van a aparecer. Y los coloca en función de las palabras clave de una página. De esta forma, “el valor del anuncio depende solo de cuánta gente hace clic sobre él”. La marca del medio de comunicación pasa así a tener cada vez menos valor y la audiencia se generaliza.

La solución a este peligro, según Jarvis, es desarrollar una profunda relación con los usuarios para que ellos puedan volver directamente sin pasar por Google, usando servicios sociales como Facebook o Twitter.